
Gestión de Liquidez
13 de febrero de 2023
Límites de endeudamiento
23 de febrero de 2023Como en todo en la vida, la experiencia es un grado y en mundo del Control de Gestión tenemos recorrido. Por eso, podemos afirmar una cosa: LO QUE SE MIDE, SE GESTIONA y como consecuencia ¡SE MEJORA!
Parece algo muy obvio y así es, pero siendo algo tan claro, no siempre se lleva a cabo. Nosotros tenemos claro que, si realizas un control de una variable y a ésta le haces un seguimiento en lo que se refiere a coste, endeudamiento, circulante, ratios… conseguirás sí o sí mejorarla sensiblemente. Si esto lo aplicas a todas las variables de tu empresa, conseguirás que tu negocio mejore también.
Nuestra experiencia profesional nos ha demostrado que midiendo y controlando podemos conseguir:
- Mejora en costes y rentabilidad: Si hacemos un SEGUIMINENTO de un gasto mediante su codificación con una cuenta contable nueva, por ejemplo, puedes conseguir reducirlo entre un 20% – 30%. Parece mucho, ¿verdad? Pues es así. Haz la prueba y verás cómo es posible conseguirlo.
Si lo mides, puedes realizar acciones para mejorar. Para ello, puedes asignar a un responsable para que se encargue de “cuidar” de esta variable para que de esta manera se consiga hacer un uso más eficiente del recurso en cuestión.
El hecho de reducir un coste, te lleva de manera automática a mejorar la rentabilidad de la empresa e inevitablemente conseguirás que los accionistas estén más contentos.
Destacaremos también que es importante tener bien medida y analizada la evolución de las distintas rentabilidades (ROA, ROE, ROCE). Conocerlas bien, así como seguir de cerca su evolución, nos permitirá también mejorarlas para aportar valor. ¿Cómo? Tenemos que tener claro si el decrecimiento o crecimiento de la rentabilidad se debe por ejemplo a una pérdida de margen o a una bajada en la rotación. Si nosotros conocemos esto, podremos llevar a cabo acciones encaminadas a mejorar aquello que necesitamos en cada caso.
- Mejora del circulante y la liquidez: Es muy importante que tengas un buen conocimiento del circulante de la empresa, que se conozcan los periodos medios de maduración y por supuesto, tener bien controlados los meses en lo que existe más tensión de tesorería. Si conocemos todo esto, podremos emprender, con tiempo suficiente, las acciones necesarias para mejorar. Si lo logramos, estaremos mejorando la liquidez de la empresa y, por lo tanto, tendremos una mejor gestión de la tesorería. De esta manera, necesitaremos menor financiación a corto plazo y conseguiremos reducir los costes financieros. Además de todo esto, el conocimiento y seguimiento, te permitirá estar tranquilo y te podrá ahorra algún que otro susto.
- Mejora del endeudamiento: Tener bien definidos nuestros riesgos para saber cuál es límite que podemos asumir de endeudamiento es fundamental para tener una estructura de financiación bien compensada. Para conseguirlo, nuevamente te decimos que hay que medir. Hay que tener bien medida nuestra deuda, conocer su estructura y de qué instrumentos está compuesta, así como conocer su evolución en años posteriores.
Pueden parecer pequeñas cosas y poniéndolas en conjunto muchas veces puede parecer muy obvio, pero en una empresa todo cuenta y no siempre se realiza esto. Tenemos que medir, controlar y hacer seguimiento de todas las variables. No debemos conformarnos tampoco cuando las empresas “parecen” que van bien ni dar por sentado nada. Hay que analizar y analizar, así estaremos cuidando de nuestros negocios o de las empresas que nos han encargado custodiar y como siempre decimos, sea cual sea el tamaño de tu empresa, esto es totalmente necesario para que puedas seguir teniendo un activo para tu futuro.






